martes, 4 de octubre de 2011

Gonzales - Solo Piano (2004)



Parece mentira que una música tan sutil, original y delicada pueda salir de la mente y las manos de este tipo con aspecto de ogro que responde al nombre de Jason Charles Beck, más conocido (?) como Chilly Gonzales, o simplemente Gonzales a secas. De trayectoria ecléctica entre la electrónica, el pop e incluso flirteos con el rap, curiosamente su disco más vendido a día de hoy es este maravilloso "Solo piano", de 2004, donde con pequeñas piezas de inspiración eriksatiana deleita, relaja, intriga y emociona. Una pequeña obra de arte para sentimentales greenberguerianos que espero que os guste tanto como a mi.

En 2008 Gonzales interpretó el disco en directo para un documental del canal Mezzo y mola bastante ver a un personaje así tocar de una manera tan original. Os dejo la primera parte a ver si os engancha. Salud y revolución.



viernes, 10 de junio de 2011

Brian goes latin

Después de la increíble acogida que ha tenido la ya mítica selección "Brian goes soul", llega a vuestros kioskos la segunda entrega de esta extraordinaria colección, "Brian goes latin", un viaje de no retorno por las profundidades de la música afrocubana de la mano de Ray Barretto, Héctor Lavoe, Pérez Prado y otros genios del ritmo. Prepárense porque la fiesta está comenzando...

jueves, 14 de abril de 2011

Brian goes soul!


Un conocido de esta casa, el señor Brian Molloy, acaba de emigrar hacia tierras asturianas. Con motivo de su fiesta de despedida me pidió que hiciera dos selecciones musicales que no dejasen indiferente a nadie y provocaran grandes dosis de delirio. Hoy os traigo la primera de ellas, bautizada como "Brian goes soul!", que pretende despertar al negro que todos llevamos dentro, y que algunos llevamos entre las piernas. No os dejeis engañar con el rag inicial, que tiene meros fines introductorios (aunque se trate de un temazo), lo que vais a escuchar en las veintipico pistas siguientes es una auténtica bomba soulera bailonga firmada por un puñado de genios: James Brown, Ottis Redding, Eli "Paperboy" Reed, Sharon Jones y algunas sorpresas que a priori no se agrupan en este estilo, pero que casan perfectamente con la temática. Espero que disfruteis escuchándolo al menos lo mismo que disfruté yo seleccionando los temas.

martes, 15 de marzo de 2011

Las enseñanzas de Mingus


Hace unos meses tuve la suerte de disfrutar con la lectura de la alucinante pseudo-autobiografía del genial Charles Mingus, "Beneath the underdog", traducida en español como "Menos que un perro". Me sorprendió gratamente el libro, y no sólo como aficionado que soy de su música, sino por la gran calidad literaria que, en mi opinión, atesora el texto, plagado de interesantes reflexiones filosóficas y mucha chicha metafísica. Destaco especialmente dos detalles: uno, la buena mezcla entre realidad y ficción, que hace que sea prácticamente imposible distinguir dónde empieza una y dónde acaba la otra; y dos, la gran cantidad de alusiones sexuales explícitas que se reparten a lo largo de todo el libro. Sobre este último punto trata este post, ya que me he tomado la molestia de transcribiros un párrafo que creo que os puede ser de gran utilidad, y que es un gran ejemplo tanto de la mentalidad pornográfica de Charlie, como de las importantes enseñanzas que se pueden obtener de una lectura con fundamento. Además, después de arduas averiguaciones he llegado a confimar la sospecha que tenía desde que lo leí: a saber, que el viejo del que habla Collette no es otro que el mismísimo Greenberg. Bueno, sin más dilación os dejo esta joya de la literatura para que la imprimais y la pongais en un atril a la entrada de vuestra casa, entre el Quijote y la Constitución Española. Espero que disfruteis de su lectura y saqueis provecho de sus enseñanzas.

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Charles comenzó a frecuentar la casa de los Collette y el padre de actitud juvenil de cuando en cuando daba a los chicos breves conferencias sobre el arte de hacer el amor.

Les decía que el sexo era importante y que no tenía por qué ser algo sucio.

- No malgasteis vuestra juventud – les decía -. No os masturbeis. Aprended a controlaros. Descubrid a las chicas. La vida será un fastidio si dejais que sigan tomandoos el pelo. Escuchadme y os dareis cuenta que ellas os quieren más de lo que vosotros las quereis a ellas. En eso consiste el arte del sexo entre el hombre y la mujer. Ellas pagarían por el tipo de hombre comprensivo, porque casi todos los hombres creen que a una mujer no le gustan los dulces como a él, que ella piensa que lo que él quiere hacerle es repugnante. Y entonces, cuando al final ella accede, él la trata como si ella fuera un receptáculo, como una máquina orgásmica. Ni siquiera le da unas palmaditas en la cabeza cuando acaba. Un viejo sabio me contó una vez una historia. Me dijo: “Si pruebas lo que te voy a contar, todas las mujeres que toques volverán a pedirte más dulces y te dirán que nunca les han hecho nada igual en toda su vida”. Esto es lo que me dijo el viejo, y yo, chicos, debería cobraros por estos consejos. Un día vendreis a casa y me ofrecereis dinero y me direis: “Vaya si tenías razón, Collette”.

» Lo que este viejo me dijo fue: para los que no tienen un talento natural, ahí van algunas buenas reglas para follar. Bésala. Juega un rato con ella. Luego inserta tu rama de menta, la punta solo, el capullo. Restriégala un buen rato por la raja, contra el clítoris, éntrala un poco y sácala, de abajo arriba y en círculos hasta que la hayas puesto caliente. Harás el amor así durante horas, besando, jugando, chupándole los pechos y toqueteando ese conejito precioso, hasta que empiece a suplicar. Entonces no arremetas sin más. Introduce el capullo amable y suavemente.

Todo aquello era impresionante viniendo de un adulto. Charles estaba ruborizado, pero Buddy sonreía, pues ya había escuchado todo eso antes. Ahora, en su madurez, él y Charles a veces hablan de aquellas conferencias.

Pa continuó:

- Cuando esté bien húmedo, empapando ya las sábanas, no se lo hagas en plan fenómeno blanco. La clásica follada de siempre, sin más. La mejor posición que encontró aquel viejo fue de costado, con ella tumbada de espaldas porque él era pesado. Ella ya se muere de ansia, pero tú sigues con las travesuras, dándoselo gradualmente. Quédate tiempo sólo lo suficiente para que sepa qué dulce tienes, pero retírate si intenta cogerlo, sal de todo y recorre los bordes de los labios. Entonces, de pronto, entra a fondo con todas tus fuerzas y déjala ahí, firme y tiesa, y mécete a ambos lados. Luego retírate, sácala casi toda. Juega. Muévela en cualquier dirección, pero tan delicadamente que ella apenas note que se mueve, Tensa y relaja los músculos. Eso a ella le da una sensación de latido. Empezará a intentar cogerla otra vez. Sácala. En cuanto desista y se acomode sobre sus nalgas, penetra con todas tus fuerzas, retrocede rápido, y ataca otra vez enseguida. No te muevas durante unos instantes cuando esté bien dentro. Mantén la tensión y mécete, luego retírate otra vez con suavidad. Esta vez deja que su carne mullida se aferre a ti; ella intentará seguirte y retenerte dentro. Ahora empezará a rogarte a ti y a todos los santos que le hagas lo mismo que antes. Nada de eso. Sigue jugando y provocándola un poco más. Si ella nunca ha hecho nada parecido, empezará a volverse loca, llorará y suplicará. Entonces... cuando tú lo decidas... dáselo otra vez, fuerte, deprisa, hasta lo más hondo. Entre y quédate allí y mécete de un lado a otro, bésala y mécela en un estrecho abrazo. Después empieza a relajarte y finge que te separas. Sácala. Y si ella no te agarra y ruega y te pide que por favor la folles a tu manera, ¡te pongo un Cadillac de esos en tu portal!... Bueno Charles, tú inténtalo con la próxima chiquita que te busques. Observa la diferencia en su reacción. A ver si no te dice estas mismas palabras: “¡Charles, nunca en la vida me lo habían hecho así!”. Y a ver si tú no querrás pagarme cincuenta o cien dólares por los resultados obtenidos.


martes, 15 de febrero de 2011

The Flashbulb - Kirlian Selections


Hola amigos,

Resucito Greenberg después de un largo letargo para ofreceros un curioso disco que ha caído entre mis manos últimamente. Se trata de "Kirlian selections", un álbum del 2005 que firma The Flashbulb, uno de los varios pseudónimos bajo los que se esconde un joven americano llamado Benn Jordan. El disco se compone de 28 piezas (!) y que destaca por su extremada variedad: incluye desde temas instrumentales de piano a locuras de lo más electrónico. Sinceramente, Creo que es un pepinazo que no decepcionará a nadie.

Last, but not least, creo que en estas fechas, cuando tanto se discute sobre propiedad intelectual y derechos de autor, no está de más destacar las posturas vanguardistas de algunos músicos como el que nos ocupa hoy:

"After the collapse of Sublight Records, instead of taking on another contract, Jordan released his most anticipated album Soundtrack To A Vacant Life on his own record label called Alphabasic. On the day of release, he personally uploaded copies of the album to music piracy sites including a small HTML file explaining his relaxed views on file sharing and showing listeners where they could give support if they desired. This resulted in attention by mainstream press and the album was soon to be the most downloaded album on many popular file sharing networks"

Wikipedia dixit.

viernes, 7 de mayo de 2010

Badawi? Raz Mesinai? Whoo aaaare youuuuu

Hola Greenberianos ;)
despues de mucho tiempo vuelvo a subir un disco en este estupendo blog.
Queria poner por aqui una imagen del librito que viene con el cd para que pudierais leer la historia de como se crearon esas 12 pistas.. pero el escaner de donde trabajo es un poco malo asi que nada..
Os pongo solo un trocito..

"In 2004 the Republican National Convention descended upon New York City's Madison Square Garden in a campaign to reelect George W.Bush for a second term. It was a higly chargerd day in New York City, the air was filled with intensity, and the stench of rage was all around. Through demonstrations the population of New York (in the most part defying the Bush administration) were allowed to express themselves. However my approach was a different one. I decided to experiment in a little bit os sound alchemy." -RM

Raz Mesinai se junto' con varios musicos con un background musical variado y provenientes de paises distintos; los estuvo grabando durante 10 horas mientras improvisaban.. y luego siguieron dos años en los que corto', modifico', puso y repuso encima todo lo que habia grabado para poder sacar este disco.

Raz Mesinai o Badawi (son dos apodos de la misma persona) se define un 'sound alchemist' y es un personaje muy curioso. Yo lo veo como un compositor de samples visto que en sus trabajos mezclas sonidos y loops sacados de contextos muy distintos.. para luego reuinorlos todos y darle el toque de magia para quedene bien. (vamos, algo que ver con el grande Dj Shadow..)

Mi tema preferido es den of drumz, donde hay un gran colaborador: Kode9.. os acordais de Burial? Pues Kode9 fue justo el hombre que le dio' el megafono a Burial, a traves de su sello HyperDub, para que el dubstep se hiciese conocer fuera de la escena underground UK.
Este Kode9 es un personaje curioso tambien y tiene muchas teorias sobre el lado social de la musica..pero bueno..este post era dedicado a Badawi ;)

Pues pueeees aqui va el link!

miércoles, 21 de abril de 2010

The Biggest Thing Since Colossus


Hola greenbergs, hoy os traigo un gran disco muy blusero del que fue el pianista ‘de toda la vida’ de la banda de Muddy Waters: Otis Spann, para los adeptos, el pianista de blues y boogie-woogie por excelencia. En este disco le acompañan en la grabación algunos miembros de (ni más ni menos…) Fleetwood Mac, que al parecer estaban de gira por los USA e hicieron migas con Spann. Reconozco mis prejuicios hacia Fleetwood Mac como la gran mayoría de la gente de mi edad, pero no os dejéis engañar por los 80, estos tíos eran muy buenos y las guitarras de Peter Green en The biggest thing since Colossus son prueba de ello. Que lo disfrutéis.




01.My Love Depends On You
02.Walkin'
03.It Was A Big Thing
04.Temperature Is Rising (100.2°F)
05.Dig You
06.No More Doggin'
07.Ain't Nobody's Business
08.She Needs Some Loving
09.I Need Some Air
10.Someday Baby

lunes, 12 de abril de 2010

To be or not to bop?

Os dejo con un fragmento del libro que Dizzy Gillespie escribió junto con Al Fraser, "To be or not to bop", donde se comentan algunas ideas muy parecidas a las que vimos expresar por aquí a Brian Eno hace algún tiempo. Sigo pensando que la mayoría de las quejas de las grandes discográficas no son más que pataletas por perder una posición dominante que les ha permitido históricamente llevarse la tajada más grande y más jugosa del pastel. Las negritas son mías:

"La gente con pasta y visión suficientes como para invertir en el bebop ganó algún dinero. Es decir, no fue poco. Las grandes sumas fueron a parar a los propietarios de la música, no a sus intérpretes. Los empresarios ganaron mucho más que los músicos, porque sin dinero para invertir en la producción de su propia música, y a veces gestionando mal lo que ganaban, los músicos de jazz moderno fueron víctimas de las fuerzas del mercado. De alguna manera, generalmente a costa del intérprete, el empresario de jazz siempre se convertía en el propietario y conseguía más de lo que le "correspondía". Durante la época del bebop, nos robaron más dinero del que se había robado en toda la historia del jazz hasta ese momento. Nos robaron mucha música, muchas cosas. Ibas a mirar y veías que tu composición llevaba el nombre de otra persona, y decías:

- ¿Y éste qué tiene que ver con ella?

Pero no podías hacer nada al respecto. La comercialidad descarada no nos gustaba, porque degradaba la calidad de nuestra música. Al protestar contra el engaño y el timo nunca quisimos decir que estuviéramos en contra de ganar dinero. Para mí nunca fue de gran importancia adoptar una posición política contra la comercialidad ni intentar hacerme con el control de algo. La gente que robaba no podía crear, así que yo me atuve sobre todo a la creación musical, intentando que mis obras estuvieran siempre protegidas."

viernes, 12 de febrero de 2010

Kenny Burrell - Midnight Blue (1963)


Hola amigos.

Vivimos tiempos de crisis, tiempos de grasa de ballenas como dice Brian Eno. Y entre la tragedia económica que dicen sufrir algunos de los que viven de la música, y el "no-se-pueden-poner-puertas-al-campo" que reivindica ese colectivo denominado "los internautas" (y digo yo, ¿quién no lo es?), yo os propongo disfrutar de disco de los que nos gustan, es decir, con más de cuarenta años de antigüedad y con los derechos (morales) de autor prescritos.

Kenny Burrell ya pasó por aquí hace algún tiempo, de la mano del Barón von Richthofen, con un disco que no dejó a nadie indiferente. Desde entonces me aficioné a este gran guitarrista de jazz que es el ojito derecho de un gran amigo de Greenberg, Juan Claudio Cifuentes.

El álbum que os traigo hoy es un auténtico clásico de la discográfica Blue Note, famosa por producir a algunos de los mejores músicos de jazz de la historia (entre ellos, esta hermosísima mujer, por la que sería capaz de vender a mis padres). Se llama (el disco, no la piba; por favor, no os despisteis) Midnight Blue, y es una excelente lección magistral de jazz y blues. De los músicos que componen el grupo, destaco a Stanley Turrentine, al saxo tenor, y al genial Ray Barretto a las congas.

Espero que lo escucheis hasta reventar. Yo lo he hecho. Un saludo.


"Kenny Burrell: that's the sound I'm looking for."
- Jimi Hendrix

viernes, 22 de enero de 2010

Brian Eno, los nuevos formatos y las ballenas..


Amigos de Greenberg..queria solo señaros un entrevista muy interesante de Paul Morley con Brian Eno.
No tengo palabras..cada vez que leo algo de Brian Eno flipo por la capacidad que tiene de ver las cosas 'mas alla' de los demas..
Es una persona que hace algunos años desconocia completamente (mas bien conocia solo por su nombre) y los primeros que me hablaron de su capacidad magica fueron el maestro Greenberg y el Sr. Manfred von Richthofen.
Ahi van las EnoPalabras y abajo hay una traduccion en español por si algun lector no sabe ingles. La traduccion falla un poco de elegancia pero se entiende el concepto :

“I think records were just a little bubble through time and those who made a living from them for a while were lucky. There is no reason why anyone should have made so much money from selling records except that everything was right for this period of time. I always knew it would run out sooner or later. It couldn’t last, and now it’s running out. I don’t particularly care that it is and like the way things are going.

“The record age was just a blip. It was a bit like if you had a source of whale blubber in the 1840s and it could be used as fuel. Before gas came along, if you traded in whale blubber, you were the richest man on Earth. Then gas came along and you’d be stuck with your whale blubber. Sorry mate – history’s moving along. Recorded music equals whale blubber. Eventually, something else will replace it.’’


En español:

«Creo que los discos fueron sólo una pequeña burbuja a través de los tiempos y todos los que se ganaron la vida con ellos durante un tiempo fueron afortunados. No hay ningún motivo por el que nadie debería haber hecho mucho dinero vendiendo discos excepto que durante ese momento en el tiempo todo estaba preparado para ello. Siempre supe que se acabaría más tarde o más temprano. No podía durar, y ya se está acabando. No es algo que me preocupe especialmente, me gusta cómo van las cosas ahora.»

«Esa época de los discos ha sido un accidente. Es como cuando tenías una fuente de grasa de ballena en 1840 y la podías usar como combustible. Antes de tener gas natural, si te dedicabas a lo de la grasa de ballena eras el tío más rico del mundo. Después llegó el gas natural, y te quedaste con la casa llena de tu puta grasa de ballena. Lo siento, amigo, la historia se mueve. La música grabada es como la grasa de ballena. Llegará algo que ocupará su lugar.»



fuente: http://www.newmusicstrategies.com/2010/01/18/brian-eno-on-records-and-blubber/

lunes, 19 de octubre de 2009

Andrés Montes (1956-2009)


Otro gigante que nos deja... Desde Greenberg queremos brindarle nuestra más cálida despedida a uno de los más grandes. A modo de homenaje, he adjuntado a la página mi foto favorita del genial comentarista, donde, recordando su origen gallego, posa frente a la playa de Riazor con la camiseta del Dépor. Descansa en Paz, amigo.

martes, 29 de septiembre de 2009

Vive la France!

Mi buen amigo de Barcelona, monsieur Roger Renau, ha hecho un par de recopilaciones de carácter francófono que creo que pueden gustar por aquí. Por un lado tenemos al mítico George Brassens, un auténtico canalla de la chanson, con un simpático estilo de guitarra y letras satíricas de las que no dejan títere con cabeza. Y por el otro, al gran cantante belga Jacques Brel, sí, el de la mítica Ne me quittes pas, que además de ese gran superhit capaz de hundir al espíritu más jovial, tiene una gran colección de temas míticos, tanto en francés como en flamenco. Personalmente, me gusta la grandilocuencia épica de muchas de sus canciones, y que se refleja fielmente en este gran video:



Espero que os guste.

martes, 15 de septiembre de 2009

Friendly Jazz II!


Sí amigos, ya está aquí la esperadísima segunda parte de aquel recopilatorio que revolucionó el panorama musical hace muchos meses ya, acercando a gentes ignorantes de todo el mundo al género elitista por excelencia, y que llevaba por nombre Friendly Jazz!. A base de incesante trabajo, muchísima pasión, y por supuesto, grandes dosis de humildad, nuestro equipo de expertos ha preparado un auténtico petardazo musical que retumbará en vuestros oídos durante una larga temporada.

Como os podeis imaginar, de nuevo se ha cuidado el equilibrio entre los clásicos imperecederos y las desconocidas joyas del vinilo descatalogado e injustamente enterrado en colecciones de vetustos eruditos. El hilo conductor de estos temas es, precisamente, su aparente sencillez, y os aseguro que os llevará bastante tiempo desahaceros de sus pegadizas melodías.

Todo empieza con un enorme Jaco Pastorius, introductor del bajo eléctrico en el jazz, y que, como buen músico de leyenda, era bipolar y murió demasiado joven. Luego está Blue Mitchell, un clásico al que encontrareis en gran cantidad de discos del sello Blue Note durante toda la década de los 60 y que, desgraciadamente, nunca ha gozado del reconocimiento que merece. ¿Qué decir del tercer invitado, el mismísimo Charlie Parker? Todo lo que pudiera escribir es poco y, además, ya está dicho y repetido. Me limitaré a recomendar ese gran cuento de Cortázar, "El perseguidor". A continuación, uno de los más famosos standards de jazz, "Autumn leaves", en la magnífica interpretación de John Coltrane y McCoy Tyner, en un concierto en Estocolmo, en 1963. Más sorprendente es el tema "Fuguetta", que auna un sonido de música clásica con jazz, y que firma el Jack Dieval Quartet, un grupo desconocidísimo que yo descubrí aquí. ¿Qué mas? Pues un poquito de John Patton, organista de Kansas City, una pizquita de Cannonball Adderley (sí, el de "Kind of Blue", tan comentado este año) y algo de un duo de ensueño, Duke Ellington y Coleman Hawkins. Para acabar, un descubrimiento reciente, facilitado por mi compañero von Richthofen: Roland Kirk. Y como colofón, teneis que imaginaros que el último tema es una especie de hidden track. Ya sabeis, uno de esos que aparecían en las cintas cuando, acabada la última canción. Se dejaba pasar un minutillo o dos y, he aquí que resurgía un sonido desde lo más profundo de los tiempos. Pues bien, este sonido aquí es el del saxo tenor de Lester Young, que con su estilo aterciopelado, preparó el camino para grandes como Dexter Gordon y Stan Getz, así como para innumerables imitadores de poca estopa.

Pero bueno, basta ya de texto insustancial y enlaces a la güiquipedia, vamos a lo que hemos venido: aquí os dejo, para mayor gloria de nuestro admirado Emilio Greenberg...

viernes, 7 de agosto de 2009

Folk por la República


Buscando por internet, encontré este sorprendente testimonio sobre nuestro pasado. Una recopilación de canciones sobre las Brigadas Internacionales y, en general, sobre la guerra civil española, realizadas todas ellas por autores extranjeros durante la propia guerra o inmediatamente después. Entre ellos, destacan las versiones contemporaneas del actor alemán exiliado Ernst Busch y del mito viviente de la música folk americana, Pete Seeger.


Este último, junto a su grupo The Almanac Singers, compuso en 1943 "Songs of the Lincoln Battalion", en homenaje a los milicianos estadounidenses que dejaron sus vidas en España por defender la causa de la República. Este disco está incluido, y es lo más destacado, del recopilatorio que les cuelgo: "Canciones De Las Brigadas Internacionales". Los temas de Ernst Busch y algunos otros suenan más clásicos (y están en alemán bastantes) pero se los incluyo, cuanto menos, como un merecido testimonio histórico.

Resulta curioso, y en gran medida emocionante, escuchar ritmos tradicionales americanos sobre la guerra de España. Y más aún oir himnos republicanos a ritmo de folk. Creo que nos dice mucho sobre como la música, y por supuesto las ideas que inspiraron estas canciones, no tienen fronteras. Bastante información, así como el enlace para descargar el disco, lo he encontrado en el Blog "Zero G Sound".

Para que vean de que va todo este palique, les cuelgo el video de una de las canciones de Pete Seeger y cia. (hay bastantes de ellas en youtube, con la ventaja de que van acompañadas de fotos de la época y de las letras traducidas...recomiendo también la de Jarama Valley...). La de abajo, en concreto, habla sobre un joven republicano de Alcalá....quien sabe si de algún bisabuelo!

Salud!




miércoles, 22 de julio de 2009

New Tones, de Nomo


Hola greenbergs. Aquí os dejo, a modo de precuela, el New Tones de Nomo, del 2006. Comprobaréis en seguida que va por la misma línea que el tremendo Ghost Rock del año pasado, el disco que ha hecho famoso a este grupo afro-beat de Michigan y por el que le conocimos en estos lares. Una mezcla cuanto menos curiosa de percusión africana, electrónica y funky para suavizar los rigores veraniegos con un poco de ritmo. Qué lo disfrutéis!

martes, 14 de julio de 2009

Festivaleando por Canarias: JAZZ & MÁS HEINEKEN 2009

Hacía tiempo que tenía ganas de volver a subir algún aporte musical que gustara a los amigos de la Fundación. Por continuar la influencia salsera, y por una cuestión cuasi-patriótica, pensaba subir un buen recopilatorio de la FANIA ALL STARS, que hace unos meses me dejó boquiabierto. Sin embargo, unas cañas a la luz de la luna, la sosegada concentración de varios cientos de pre y post-treintañeros y la mezcla de aromas marinos y canábicos me hicieron cambiar de opinión...

Vayamos a los hechos. La semana pasada se celebró la XVIII edición del Festival internacional de Jazz de Canarias. Una cita que cada verano aporta una excusa perfecta a los profanos del jazz para tomar una cervezas junto al mar, escuchar buena música, reencontrarse con amigos ( y extrañar a algunos otros) y, en buena medida, admirar la linda presencia de canarias bohemias (escasas pero siempre reseñables, cual especie en peligro de extinción). Para los versados, además de todo lo anterior, el encuentro estival permitió, según dicen, ver en directo a algunos de los músicos más interesantes del panorama jazzístico internacional. El festival duró más de una semana, circuló por casi todas las islas y se dividó en conciertos gratuitos (la mayoría) y de pago (los mejores).

Como la cuestión de las perras estaba compleja, y uno tampoco valoraría el manjar de la manera conveniente, me acerqué el jueves pasado al concierto gratuito de Santa Cruz de Tenerife. Estuvo bien, sobre todo la "Steve Lukather and band" (una fusión entre el Jazz y el Rock con la notable presencia de su líder y guitarrista) que hizo despertar al personal, algo aletargado por el "hilo musical" con el que nos entretuvo la formación anterior. El "momento ascensor" me sirvió, cuanto menos, para descubir el aporte que os dejo hoy. Un buen amigo, aficionado como otros greenbergianos a estos sonidos, me recomendó el concierto de pago de la KIND OF BLUES at 50. Según me comentaba, Kind of blue es el título del mítico disco que en 1959 realizó Miles Davis y que ha pasado a la historia como uno de los discos fundamentales de la historia del jazz y de la música. 50 años después, el único superviviente de aquella grabación, el batería Jimmy Cobb, iba a revivir en el festival isleño aquellos sonidos. Puesto que el conocimiento no tiene fronteras, pero el bolsillo si las tiene y bien estrechas, a mi pesar pasé del concierto y me bajé el disco de Miles Davis, con algunas rarezas añadidas por Cobb y compañía en este 50 aniversario. Y me gustó muchísimo. Un trabajo perfecto para iniciarse en esto del Jazz, siguiendo la senda marcada por la ya legendaria Friendly Jazz del versado Bradomín.

¡¡¡Agüita flaco!!!

lunes, 6 de julio de 2009

Mojo presents... Island Folk!

Como sabeis, la revista mensual MOJO siempre endulza sus publicaciones con interesantes recopilatorios. En este caso, le ha llegado el turno a una de las discográficas más interesantes del Reino Unido, la mítica Island Records, y concretamente al fenómeno del folk británico que se desarrolló durante los 70 y que Island abanderó. Creo que sobran más presentaciones, aquí os dejo el enlace y espero que lo disfruteis.

martes, 12 de mayo de 2009

Animando el Primavera


¿Qué pasa? Supongo que todos estamos tocados por los cambios hormonales de nuestra estación favorita...

Ahí os dejo el último disco de la gran Alela Diane, para mi una de las actuaciones más interesantes de este Primavera Sound que se avecina, cortesía de un blog amigo que he añadido a nuestra lista. ¿Alguien se apunta?

lunes, 13 de abril de 2009

La verdadera historia de Emilio Greenberg (2/2)


Con los años he conseguido, a pesar de todo, reunir una pequeña historia inconexa de aquellos episodios de la vida de Greenberg que más han podido ser corroborados, aunque las pruebas firmes de que realmente ocurrieran son escasas. Se suele decir que nació en Amberes, aunque mucha gente asegura que su familia lleva generaciones establecida en el barrio de Golders Green, al norte de Londres. Su dominio tanto del inglés como del francés, el flamenco y hasta cuatro idiomas más, hacen muy difícil confirmar alguna de las hipótesis. De padres comerciantes, por su ascendencia judía se le relaciona, a nivel de parentesco, con figuras como Albet Einstein, Nils Böhr, Bob Dylan, Leonard Cohen o Woody Allen. Se da por supuesto que tuvo una educación superior, si bien no se sabe exactamente en qué pasó sus años de universidad. Personalmente, estoy convencido que Greenberg estudió Física Estadística, o Química Física, pues jamás he visto a ningún literato convencional, hablar con tanta soltura de temas tan complejos. Lo cierto es que empezó a viajar muy pronto, a los quince años o quizá antes. Se cuenta que, cuando era joven, vendió su alma al diablo en un cruce de carreteras para ser el mejor guitarrista del mundo. Y que, más tarde, compartió piso en Londres con Bert Jansch, John Renbourn y Davy Graham. Muchos le sitúan como el guitarrista anónimo que estuvo en la primera sesión del Astral Weeks y nadie recuerda quién era. Luego, en su historia hay un lapsus, hasta que reaparece en Sudamérica, donde es el primero en socorrer a Hector Lavoe cuando se intenta suicidar, lanzándose al vacío desde un quinto piso. No falta quien cree que es el autor de la novela “El lazarillo de Tormes”, y el tema de guitarra clásica “Romancero anónimo”, aunque las pruebas en estos casos son inconsistentes. Me han enseñado fotos viejas, de sesiones de grabación de Miles Davis y John Coltrane, donde un borroso personaje de fondo, con gabardina gris y fumando pipa, es identificado invariablemente como Emilio Greenberg. Desgraciadamente, la calidad de las imágenes en estos casos, no permite despejar la sombra de la duda. Por otro lado, en esas mismas fechas se le sitúa también en un pub de Cambridge en el que entabló amistad con Francis Crick, una noche en la que éste entró diciendo que “había encontrado el secreto de la vida”. Lo que sí parece bastante establecido, es que durante los 60 y los 70 visitó varias veces la India, primero con los Beatles y más tarde con John McLaughlin, probablemente por motivos espirituales, pues sentía Greenberg cierta simpatía por la filosofía oriental. Entre medias se sabe que hizo al menos un viaje a Jamaica, ya que fue allí donde empezó a interesarse por la electrónica junto a su amigo King Tubby, a quien conoció haciendo un módulo de formación profesional. También fue en Jamaica donde, se dice, estuvo en la cárcel por posesión de marihuana, aunque fue liberado cuando Toots, probablemente por defenderle, pues eran muy amigos, se autoinculpó del delito.

Cuando un día nadie volvió a saber de Greenberg, los rumores empezaron a circular. Unos dijeron que se había ahogado en el Mississipi, otros que había muerto de una “self-inflicted knive wound”, pero nada se supo nunca a ciencia cierta. Personalmente, dudo mucho que realmente sufriera una sobredosis con pastillas para dormir, como también se ha dicho, pues su perfil psicológico nunca me pareció el de un insomne. Desde entonces, algunos de sus discípulos decidimos rendirle homenaje creando esta fundación con su nombre y manteniendo encendida, día a día, la llama de su memoria.

martes, 31 de marzo de 2009

La verdadera historia de Emilio Greenberg (1/2)



A diario nos llegan a esta redacción cientos de cartas (sí, cartas de las de toda la vida, con sus sellos con la cara del rey) en las que, unas veces entre halagos y alabanzas, y otras entre insultos y amenazas, se nos conmina a que desvelemos de una vez por todas quién es Emilio Greenberg. Pues bien, con todo el rigor histórico que me permiten las circunstancias, he aquí todo lo que sé, en dos tandas, sobre el hombre al que seguimos y admiramos.


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Conocí a Emilio Greenberg hace muchos años, ya no recuerdo cuántos. Creo que fue en Londres, sí, fue en Londres, cerca del puente de Waterloo, en un bar que ya no existe, un día de lluvia. Bueno, quizás no llovía, podría simplemente haber sido uno de esos días ingleses donde el sol no se deja ver y la temperatura es la justa para no sentirse demasiado bien. Él llevaba una gabardina gris, eso sí lo recuerdo bien, una gabardina gris bastante vieja que luego le vi muchas veces, y que llegó a obsesionarme durante mucho tiempo, como si en ella se escondiese algo de aquella esencia tan particular que desprendía el propio Greenberg, de su magnetismo natural. Porque si algo producía Greenberg en sus interlocutores, era una especie de atracción inmediata, una curiosidad insaciable por saber qué había detrás de aquella sonrisa enigmática. Pero me estoy adelantando a los acontecimientos. Decía que conocí a Greenberg un día sin luz, en un bar cerca de un puente, con su gabardina gris puesta y fumando tabaco negro en una pipa de marinero que, según me contó más tarde, le había regalado Herman Melville. Fue él quien me abordó, reconociendo mi aspecto extranjero, y enseguida se puso a hablarme de literatura, algo sobre T.S. Elliot o Young, no recuerdo bien. Luego me preguntó qué hacía allí y si pensaba quedarme mucho tiempo. Conversamos el tiempo que dura un café y se fue bajo la lluvia, dejándome una tarjeta de visita e invitándome a que le llamase algún día.


En aquella época viajaba mucho, mi trabajo me obligaba a desplazarme continuamente entre países y no volví a saber nada de Greenberg hasta pasados muchos meses, cuando ya su tarjeta de visita llevaba tiempo descansando entre un montón de papeles viejos. Lo encontré en el vestíbulo de un hotel en Amberes donde, según me contó después, su familia tenía algunos negocios. Nos reconocimos al instante, a pesar del tiempo pasado y lo casual de la situación. Fue la primera vez que comprobé la prodigiosa memoria que tenía Greenbeg para reconocer a la gente. Nunca se le olvidaba una cara ni el nombre que le seguía, siempre recordaba el momento exacto del último encuentro, la conversación mantenida, los pequeños detalles de cada escenario. Y era precisamente esta “inteligencia social”, por llamarla de algún modo, la que le hacía parecer tan cercano a sus interlocutores. Para Greenberg nada pasaba desapercibido, nadie le resultaba lo bastante vulgar para no reparar en su presencia. Contaba además con una capacidad absolutamente asombrosa para decirle a cada uno exactamente aquello que necesitaba escuchar, y no era raro observar como auténticos desconocidos acababan confesándole intimidades al poco tiempo de iniciar una conversación con él. Aquella noche, en el bar del hotel, cenamos juntos y estuvimos bebiendo vino hasta muy entrada la noche. Hablamos de la crisis, del tiempo, de la vida urbana en aquellos años, pero también de cine, de literatura, de música. Y en cada tema que tocaba, mostraba Greenberg una asombrosa mezcla entre erudición y humildad, sin nada de toda esa pedantería académica tan común entre la gente pervertida por la cultura. Cuando al día siguiente me desperté, tenía dolor de cabeza y una ligera náusea. Sólo entonces, tirado en la cama, recordé la conversación y descubrí sorprendido, que poco o nada sabía sobre la vida de Emilio Greenberg.


Desde nuestro encuentro casual en Amberes, Greenberg y yo fuimos consolidando una verdadera amistad, que se fue dibujando por muchas ciudades del mundo. Mediante una correspondencia interrumpida, alguna llamada telefónica y muchos encuentros casuales en clubes nocturnos, fui entrando en la órbita de su universo. Conocía a alguien en casi todos los lugares del planeta. Y no eran sus amistades exclusivamente de lo que entonces se daba en llamar, la “élite intelectual”. Entre los allegados de Greenberg se contaban, además de escritores, músicos y profesores, croupiers, camareros, prostitutas, oficinistas, mecánicos, vigilantes de seguridad, banqueros (a muchos de los cuales daba el trato de “primos”) e incluso algún policía. ¿De qué vivía Emilio Greenberg? ¿qué hacía viajando por el mundo? Nadie lo sabia a lo cierto. Unos decían que vendía diamantes que importaba su familia. Otros que vivía de la usura. Incluso uno, que un día le había visto dibujar un garabato en una servilleta de papel, llegó a asegurarme que era un famoso graffitero anónimo y que se dedicaba a ir pintando paredes mundo adelante, aunque de cómo se ganaba el pan no supo decirme nada. La leyenda de Greenberg se fue agrandando con los años y pienso que incluso él mismo fomentó un poco ese ambiente de ambigüedad que rodeaba su presencia. Cuando se veía obligado a hablar sobre su persona, solía usar un lenguaje ligeramente abstracto, evitaba dar nombres o fechas, y cuando se le insistía sobre la precisión de un lugar o un mes, sencillamente murmuraba un “Mmm… no lo recuerdo bien”, o alguna otra oración evasiva que, curiosamente, en sus labios no sonaba a excusa.